Caga el Rey,
caga el Papa,
y de cagar,
nadie escapa.
- Refrán español (variante).
Es demagogia si así quieres creerlo. Si no, es una simple opinión. De todas formas, es pedantería. Pero pedantería lacónica.
FALSTAFF.-
[...]
¿Qué necesidad tengo de salirle al paso a quien no me llama?
Vamos, eso no importa, el honor me aguijonea.
Sí, pero ¿si el honor, empujándome hacia adelante, me empuja al otro mundo?
¿Y luego? ¿Puede el honor reponerme una pierna? No.
¿O un brazo? No.
¿O suprimir el dolor de una herida? No.
¿El honor no es diestro en cirugía? No.
¿Qué es el honor? Un soplo.
¡Hermosa compensación!
¿Quién lo obtiene? El que se murió el miércoles pasado.
¿Lo siente? No.
¿Lo oye? Tampoco.
¿Es entonces cosa insensible? Sí, para los muertos.
Pero ¿puede vivir con los vivos? No.
¿Por qué? La maledicencia no lo permite.
Por consiguiente, no quiero saber nada con él;
el Honor es un mero escudo funerario y así concluye mi catecismo.
(Sale)
El amor no existe,
Es necesidad sexual, afectiva y de afinidad con la otra persona.